Voluntariados que salvan vidas

Participar como voluntario en una causa social como la que promovemos en el Roosevelt, hace que participes del cambio y contribuyas a entregar nuevas oportunidades de vida. También fortaleces los vínculos con una población específica, puedes alcanzar una reciprocidad entre el valor que generas a quienes ayudas, mejoras tus habilidades sociales y cambias algunas rutinas de vida.

 

Para Beatriz Londoño, voluntaria del Instituto desde hace 6 años, sentirse identificado o enganchado con la causa de apoyar es fundamental para quienes buscan participar de algún voluntariado, lo que significa que definitivamente cuando se es feliz en lo que se hace, la labor es exitosa.

 

Un ejemplo de ello es la celebración de la Cena Concierto que llegó a su cuarta versión y además de contar con la presencia de grandes artistas nacionales e internacionales, ha logrado cumplir su cometido, en el que se han evidenciado grandes cambios como la transformación de la infraestructura del Instituto y la dotación de salas de cirugía y recuperación para que los pacientes tengan la mejor atención.

La magia detrás de la Cena Concierto

Quien está detrás de todo este gran proyecto es Beatriz. Cuando volvió al Roosevelt para ella fue como llegar a Ciudad Perdida, pues desde que era pequeña participaba con su colegio en la recolección de fondos para la Marcha de la moneda y desde ese entonces no había tenido la oportunidad de realizar más acercamientos.

 

Sin embargo, tras el pasar del tiempo y una desafortunada urgencia con una de sus hijas, Beatriz volvió a reencontrarse con el Roosevelt y con su director, el Dr. Zapata. “Pasada esa emergencia, volví a donde el Dr. Zapata y le dije que quería ayudar y me acogió muy cariñosamente. Me mostró el Instituto, quedé muy sorprendida con la obra y desde entonces los estoy ayudando”.

 

Su labor consiste en conseguir recursos para hacer realidad los diferentes proyectos que anualmente se establecen en el Instituto, luego de una priorización de sus necesidades. Es por esto que desde el año 2013 la Cena concierto se ha convertido en uno de los eventos bandera. “El tema de saber que los recursos que se recogen hacen maravillas en miles de niños eso me llena el alma, me llena de esperanza, de poder darle la mano a una cantidad de niños y a una cantidad de familias en las que ese es su único y último recurso”.

 

Entre las principales motivaciones de Beatriz para continuar siendo voluntaria se encuentra el hecho de que puede apoyar a más mamás que al igual que ella, han tenido que pasar por el proceso de recuperación de alguno de sus hijos. “Lo que más me motivó cuando hice ese recorrido fue ver las sonrisas de esas mamás que a pesar de tener problemas que les demanda todo su tiempo y no las deja tener descanso, te saludan con una sonrisa de esperanza porque ven que alguien más les pueda tender una mano”.

 

Por último, Beatriz afirma que más allá de la atención médica, el Roosevelt se ha convertido en la única esperanza para muchos de los pacientes que ingresan diariamente, es por esto que es tan importante apoyar la causa y ser parte del cambio.

 

Así que si tu aún no has dado el primer paso, recuerda que puedes hacerlo a través de nuestra página www.apoyarooseveltcolombia.org